Pilar Paredes

Los costes ocultos de internet

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Nadie va a dudar que enviar una carta por correo contamina más que el envío de un correo electrónico, sin embargo el consumo de energía relacionado con internet es más de lo que uno cree.

Según el informe de CCCBLab hay tres factores fundamentales en el consumo de energía:

  • La producción de Hardware: ordenadores, móviles, tablets, etc.

    Muchas empresas ya son conscientes de la necesidad de reducir las emisiones de CO2 y existen iniciativas para fomentar el reciclaje de dispositivos con la reivindicación del _derecho a reparar_, el acceso a manuales de reparación y la posibilidad de comprar piezas que sustituyan los componentes que se van gastando.

  • Los centros de almacenamiento de datos.

    Parece ser que este grupo es uno de los más contaminantes, cuantos más servidores necesitemos, más energía será necesaria procesar para su funcionamiento y además exigen el uso de fuentes de energía que por si mismas ya son contaminantes.

    La mayoría de los centros de datos trabajan con compañías de energía que dependen de centrales nucleares o de carbón para generar electricidad.

  • El cableado de la conexión a internet.

    El consumo de energía en la fabricación del mismo y aunque la sustitución de la óptica es una mejor opción que el cable de cobre tenemos que considerar que el uso de internet va en aumento.

Según los datos del informe de Cumulus Media recogidos por Visual Capitalist:

  • Cada minuto se envían 38 millones de Whatsapp
  • Se visualizan 4,3 millones de videos de YouTube
  • Se publican más de 480.000 tuits
  • Se envían 187 millones de emails
  • Se hacen 3,7 millones de búsquedas en Google
  • Se visualizan 266.000 horas en Netflix

¡Internet sería el “sexto país” que más contamina del mundo!

¿Cómo puedo reducir la huella de carbono?

  • Pues si vamos a diseñar una nueva página Web podemos optimizar mejorar la eficiencia energética de un sitio web optimizando su programación y diseño. Una página con código limpio se cargará mucho más rápido.
  • Reciclar los componentes de los dispositivos sustituyendo las piezas en vez de comprar nuevos.
  • No utilizar más potencia de la que realmente vamos a necesitar. Estudiar muy bien el consumo que necesita nuestra empres y nuestro hogar.
  • Si vamos a utilizar un servidor en el Nube asegurar que tu proveedor tiene en cuenta las directrices del Internet verde. El informe Clicking Clean de Greenpeace sobre la contaminación de Internet nos pone al día de qué están haciendo las grandes corporaciones como Facebook, Google, Apple o Amazon para disminuir el impacto ecológico.

Los grandes distribuidores de servicios en la Nube están actualmente focalizados en el uso de la energía “green”. Así pues Microsoft que está experimentando con servidores en el fondo del mar para ahorrar el enorme gasto energético y medioambiental que supone la refrigeracion.


¿Y tú, qué clase de compromiso quieres asumir para ayudar a reducir el impacto medioambiental de la contaminación?

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